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8 jun 2016

La tecnología estaba en mi contra

¡Hola a todos!
Supongo que habrán notado que últimamente he brillado por mi ausencia, y es que desde inicios de febrero la tecnología decidió jugar en mi contra. Hasta podría decirse que incluso antes ya que en enero me vi obligada a cambiar mi teléfono móvil.
Entonces, regresando a inicios de febrero cuando mi computadora decidió que ya había tenido suficiente y que ya era hora de descansar... para siempre. No puedo decir que me sorprendiera, después de todo me había estado dando señales desde hacia unas cuantas semanas... yo sólo me negaba a aceptar la realidad.
Además debo admitir que la computadora ya necesitaba un descanso. Había estado en mis manos por al menos tres años, y antes de eso en manos de mi hermana menor por otros dos. Sé que no es la dinámica de herencia común entre hermanos, por lo general es el menor quien recibe las cosas viejas del mayor, pero es esta ocasión no fue así.
Así que me quedé sin computadora y me sentí perdida. ¿Qué se suponía que hiciera yo sin computadora? Compra una de inmediato no estaba en los planes. Con el bolsillo vacío y gustos caros eso no era una opción.

7 mar 2016

¿Robos por internet? ¿Aún hoy?

Hoy empecé mi día con un problema bancario.
En horas de la mañana y en un espacio de 1 minuto recibí varios mensajes que me alertaron de un movimiento extraño en mi cuenta de PayPal y en unas de mis tarjetas.
El primer mensaje que leí de esos que me llegaron casi al mismo tiempo fue en mi email, este me hacía saber que "yo" acababa de guardar en mi configuración el que a partir de ese momentos, desde un equipo especifico, iniciaría sesión automáticamente.
 Por supuesto yo sabía que no había hecho esto dado que hacía meses que no utilizaba mi cuenta de paypal, pero lo que borró todo rastro de duda fue el que según el mensaje el equipo autorizado tenía Windows XP. Ni siquiera soy capaz de recordar la última vez que usé un equipo con ese sistema operativo.
Así que con esta alerta en mi cabeza procedí a leer rápidamente el mensaje que acababa de enviarme el banco. En este se me avisaba de un consumo que acababa de tener lugar a través de PayPal para una página de internet que yo ni conocía.
Al revisar mi cuenta de PayPal encuentro que efectivamente hay dos transacciones preaprobadas. Ambas a la misma página, que descubrí se trataba de una página de juegos, y por montos de 69 y 4 dólares.
Mi primera acción al confirmar del todo que alguien a violado la seguridad de mi cuenta y usado la misma sin mi permiso es llamar al banco para informar que yo no había realizado las transacciones. Unos minutos más tarde el plástico de mi tarjeta estaba cancelado y ambas transacciones denegadas.
Mi siguiente paso fue reportar ambas transacciones como no autorizadas en mi cuenta de PayPal, y

2 sept 2015

Navidad de terror...

¡Hola!
Me estuve debatiendo mucho sobre que entrada traerles el día de hoy. Pensaba escribir sobre las razones por la que mis entradas en el blog han sido tan irregulares en las últimas semanas, pero luego me dije que probablemente ninguno querría escucharme lamentándome sobre el caos que han sido mis días últimamente. Es decir, seguro ya tienen suficiente con sus propios problemas como para que yo venga a cargarlos con los míos. Así que en su lugar me decidí por traerles una divertida-terrorífica historia.
Mis amigos y yo teníamos desde la escuela la tradición de hacer una reunión especial para la época navideña (aunque lo cierto es que para mis amigos cualquier razón es buena para hacer una reunión... en mi casa... sin que yo tenga mucho que decir al respecto). Esa tradición estuvo un poco abandonada por unos años, pero para el 2013 decidimos retomarla haciendo una gloto-movies pijamada.
Bien, en el 2014 decidimos hacer una cena navideña tradicional. Pero como el hacer exactamente lo mismo que estaríamos haciendo con nuestros familiares solo unos días después no nos parecía del todo atractivo, agregamos el ver una película de terror después de la cena.
Aquí debo dar algo de información para que entiendan lo que diré luego. Yo amo el terror. Me encantan las historias de terror, las películas, etc, etc, etc. Nada de eso me asusta y estoy en la

10 abr 2015

Campaña: Un libro para...

Antes que nada quiero pedirles que por favor ignoren los desastres del texto en las fotos, son propios de la mensajería instantánea, no irán a decirme que ustedes editan sus mensajes de texto?
En fin, he decidido compartir esta pequeña historia.
Resulta que ayer (por algún motivo random) pensé en que la "Feria del libro" de mi país se acerca. A la que debo confesar hace unos tres años que no voy, y antes de que me juzguen les diré que esta feria es del libro básicamente solo en nombre, la distribución real es: 80% puestos de comida, 15% venta de chucherías y sopas de letras, 5% libros (los cuales a su vez se distribuyen en 3% libros de texto académico; 1% recetarios, atlas, diccionarios, etc; y 1% de la literatura que gran parte de la gente lee por placer). Y peor aun, los precios no son de feria! Están igual o más caros que en la librería.
Entonces no, no me nace dejar la comodidad de mi hogar para ir a un lugar donde todo lo que puedo hacer es chocarme al caminar con personas que el único libro que realmente han leído en su vida es aquel con el que aprendieron a leer y que solo han ido a comer, mientras me lamento porque el único libro que encontré que parecía valer la pena en toda esa feria erradamente nombrada como del libro me cuesta el equivalente al haber comprado los derechos de reproducción del libro.

8 abr 2015

La odisea: en busca del libro perdido

Hace unos meses dejé el hogar de mis padres, puesto que me casé y no me quedó de otra (jajajajajajaja) (no es que quisiera quedarme, btw), pero, en fin, la mudanza trae consigo una cosa que parece inevitable: la perdida de tus pertenencias.
Yo en está mudanza perdí algunas cosas, entre esas ropa; aunque debo señalar que no está del todo pérdida, sé perfectamente dónde está cada cosa que hoy doy por perdida: en casa de mis padres. Pero no puedo reclamarlas ya que mi hermana se las apropió bajo la premisa de que todo lo que dejé atrás era de una forma u otra un regalo para ella.
De todas formas, esas piezas de ropa y unos cuantos objetos que deseché pensando que no los necesitaría no me parecieron una gran perdida; lo que sí me dejó al borde del pánico fue a la hora de desempacar mis libros, noté que uno me faltaba, mi ejemplar de "Orgullo y prejuicio" de Jane Austen, una novela que no solo me encanta, sino que además es un regalo de mi ahora esposo (sí, por eso me casé con él, regala libros).
Tras hiperventilar por unos segundos, decidí pensar las cosas con calma, era obvio que lo había dejado en casa de mis padres, y no se preocupen, no temí que la me-apropio-de-sus-cosas-solo-porque-las-dejó hermana mía se adueñara de este, esa solo lee "50 shades of grey" (y ni siquiera completa). Tampoco se me ocurrió pensar que mi hermano decidiera copiar la teoría de mi hermana, ese no lee ni aunque su vida dependa de ello.
Tampoco temí por mi padre: uno, porque lo de él son más libros técnicos, de su área, lo he visto leer pocas novelas y nunca una romántica; y dos, porque él nunca trataría de quitarme un libro, de hecho soy yo la que se autoregala los libros de su propiedad (jajajajaja).
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