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29 abr 2015

Las 23 primaveras de una rosa.


23 años atrás aún una pequeña semilla, hoy una rosa en todo su esplendor.
Te encontré cuando apenas empezabas a florecer, pero intuí desde entonces la gran obra que serías.
Observé como tus pétalos empezaban a hacerse más brillantes y supe que no quería perderme nada de tu transformación.
¡Cuántas cosas veo en ti, hermosa rosa!

Tan similar a mí y a la vez tan diferente.
Una caja de emociones de una agudeza envidiable.
Una mirada inteligente que hace análisis contundentes.
Un corazón enorme que desborda amabilidad.
Sinceridad y comprensión en tus palabras.
Bondad y cariño en tus actos.
Hoy cumples 23 años, apreciada rosa, y aún sigues embelleciendo.
Te he observado mucho tiempo, brillante rosa, y pretendo seguir haciéndolo. Veré como se expande tu grandeza por este vasto universo.
Y cuando llegue el momento de marchitarnos, querida rosa, lo haremos juntas, acompañada de las otras flores del jardín al que pertenecemos.

Haidelis Montero

26 mar 2015

¡Que grande estás!

Has crecido, no sé ni cuándo ni cómo, pero lo has hecho.
Hoy ya no eres ese pequeño ser humano por quien debía velar en todo momento.
¡Oh, cuánto has crecido! Ya no tengo que enseñarte cada cosa porque has crecido tanto que ya caminas por senderos por los que yo ni he caminado.
¡Y vaya!, cuanto cuesta asimilar que ya ha pasado tu infancia, 
¡Y vaya!, como me da miedo que al alejarte de lo que conozco ya no sea capaz de ayudarte.
Y ante todo, ¡vaya! que alegría me da verte florecer, madurar y caminar con la cabeza en alto por el camino que has elegido.
Pero aunque has crecido, en tus ojos puedo leer el temor a lo desconocido y en tu voz percibo la necesidad de que te siga guiando. 

12 mar 2015

Te invito a una fiesta

Con la soledad como su única compañía se siente menos sola que en esa habitación atestada de gente. 
Un lugar lleno de personas que hablan un idioma que ella no conoce llamado Risas, y portan una vestimenta extraña llamada Sonrisa. Tienen un aroma extraño, un perfume llamado Felicidad.
Camina entre ellos, los escucha hablar de algo interesante, le llaman Sueños. Todos desean encontrar un gran tesoro, un tal nombrado Amor. Bailan una música nueva, con ritmo de algo denominado Placer. Y gozan ante la idea de algo que a ella le aterra, le dicen Vida.
Mientras va avanzando tropieza, choca contra algunos, todos la miran, y en sus miradas hay algo que sí reconoce, es decepción. Y sus miedos crecen, ahora entiende menos y las cosas son cada vez más extrañas. Empieza a olvidar los nombres que acababa de aprender, ahora sabe menos que a su llegada.
Y apura el paso, quiere cruzar el lugar más rápido, salir de allí, de esa habitación llamada Mundo. Y ya no camina, corre. Pero es más torpe, sigue chocando con aquellas personas, y cada vez es más fácil para ella reconocer la decepción.
Nadie dice palabra, solo la observan en silencio mientras sus pasos

9 mar 2015

No estoy cambiando...


Un segundo, un minuto, un momento.
Una sonrisa, una mirada, una caricia.

Un hola, un adiós, un hasta luego.

Todo puede definirse en un breve instante. Un simple detalle puede determinar tu mañana.

Pero no es en sí el acontecimiento lo importante, si no el como te enfrentes a este. El como lo veas, lo que signifique para ti.
Las personas somos diferentes, vivimos vidas diferentes, interpretamos las cosas de manera diferente. La seriedad de un problema está definida por quien lo enfrenta, no por quien lo observa.

Por eso los cambios en tu persona, no en los alrededores, son los que tienen realmente el poder de alterar tu mañana, porque solo al transformarte tú evoluciona la manera en que afrontas la vida, solo entonces tu forma de tomar decisiones varía.

Y es maravilloso ver a las personas crecer, convertirse en una versión mejorada de sí mismos. Pero, ¿qué pasa con aquellos incapaces de modificar partes de su ser? ¿Qué pasa con aquéllos que nunca obtienen una mejora en sus perspectivas? ¿Qué pasa con aquellos incapaces de aprender? ¿Qué podrán hacer cuando se enfrenten al mismo problema ante el cual ya erraron una vez?

Haidelis Montero

Lamento no ser perfecta


Lamento no ser la mejor, la número uno, la persona ideal.
Lamento errar, caerme, fracasar.
Lamento no ser quien creías, no ser quien querías, quien esperabas.
Lamento no darte suficiente, darte demasiado, darte nada.
Sí, realmente lamento no ser perfecta, pero más que nada lamento no haber aceptado que no lo soy.
Lamento no saber lidiar con el fracaso y el no intentar aprender.
Lamento herirte pero sé lo volveré a hacer.
Porque lo siento, no soy perfecta y aunque he intentado, realmente no lo puedo ser.


Haidelis Montero

7 jun 2012

Mi querido espacio blanco


Se levantó con un extraño pensamiento “Nunca más volveré a verlo”. Y ahí estaba ella sentada en la cama, paralizada, sin decir ni una sola palabra. Todavía su cabeza no asimilaba lo que estaba pasando y el extraño pensamiento no abandonaba su cabeza.
-           levántate cariño, ya es hora - escucha a lo lejos que le dice una voz conocida
Ella gira la cabeza, y allí estaba parada junto a su cama, la persona que había estado cuidándola desde el accidente. Su gran amiga de la infancia, Roselin, la que al pasar de los años se había convertido en una hermana para ella. La vio y no pudo evitar notar en sus ojos una inmensa pena.
-          ¿Dónde está? – preguntó a Roselin esperanzada
-          Todo sigue igual – fue todo lo que dijo Roselin como si intuyera la esperanza escondida detrás de la pregunta – es hora de irnos
Roselin se acerco a ella y la ayudo a ponerse en pie. Todavía podía sentir su cuerpo resentido y se sorprendía de poder ponerse en pie. Siguió a Roselin hasta la puerta y echo una última mirada a la habitación en la que había vivido durante todo un mes. Debería sentirse feliz de poder regresar a su hogar, pero intuía que un momento más doloroso estaba por venir.
No notó el viaje hasta su casa, estaba ensimismada en sus pensamientos, notó en el momento en el que el automóvil se detuvo y supo que ya no había vuelta atrás, estaba allí y debía enfrentarse con su realidad, miro a través de la ventana del auto y vio su hogar, en el que solo había pasado algunas noches, seis, para ser exacta.  Abrió la puerta, salió del auto y empezó a caminar en dirección a la casa, se detuvo un instante, miro hacia el auto y vio a Roselin sacar el equipaje.
 “debo ayudarla” pensó, pero sabía que si deshacía el camino recorrido no sería capaz de volver a

6 jun 2012

Sé que te amo



Sé que te amo porque pienso en ti todo el tiempo, porque eres mi vida, porque eres mi cielo.
Sé que te amo porque invades mis sueños, porque eres el dueño de mis pensamientos.
Sé que te amo porque siempre te espero,  no importa donde, no importa el tiempo.
Sé que te amo porque quiero cuidarte, ¿qué importa el peligro?, ¿qué más da el riesgo?
Sé que te amo porque eres mi anhelo, el mayor de mis deseos.
Sé que te amo porque no te cambio, ni por nada ni por nadie.
Sé que te amo porque me encanta besarte y además acariciarte.
Sé que te amo porque temo perderte y mucho mas temo olvidarte.
Sé que te amo porque me muero por verte y me desespera el no tenerte.
Sé que te amo porque eres sincero y además eres mi todo.


Haidelis Montero

¿Por qué no me miras a los ojos?



¿Por qué no me miras a los ojos?
¿Te da miedo que descubra lo que sientes?
¿Acaso crees que no sé que aunque lo niegues mueres por mí?, que te la pasas esperando una mirada, una palabra o solo una sonrisa mía.
¿Crees que no sé que te haces el indiferente por miedo a decirme que me QUIERES?
¿Crees que no sé que me celas?
¿Crees que no sé que me defiendes?
¿Crees que no sé que piensas en mi todo el día?
¿Crees que no sé que no duermes por el anhelo de verme?
Soy modesta, no creas otra cosa, pero también soy realista y sé que te he prendado.  ¿Por qué no sencillamente me lo dices y dejas de agobiarte tanto?, de cualquier manera yo lo sé, solo te estoy esperando


Haidelis Montero

Mi llanto


- Pareces triste - me dices.
- Lo estoy - te respondo.
- ¿Vas a llorar?
- ¿Tú qué crees?
- Que sí.
- Pues te equivocas.
- ¿Ah sí?
- Sí, no voy a llorar, estoy llorando.
- No te veo las lagrimas.
- No las ves porque mi llanto es mas triste, es ese llanto que nadie escucha, ese que nadie nota, ese que te guardas y solo te permites llorar en silencio, sin  ninguna muestra externa, sin ninguna prueba, es ese que solo tú escuchas, ese en el cual las lagrimas son derramadas por tu corazón.
- ¿Y por qué no lloras con fuerzas?, ¿por qué no permites que yo escuche tu llanto?, que entienda tu pesar, ¿por qué escondes tu dolor?, si me lo cuentas tal vez  te sientas mejor y dejes de llorar.
- No muestro mi llanto por miedo.
- ¿A qué?
- A que piensen que soy débil, a que sepan que me pueden herir, a que sepan cuando me afectan, a que me vean como una estúpida, a que se burlen porque soy sensible, a que se

Deja de mirarme y comienza a observarme

Por favor te pido que dejes de mirarme,
Te pido que dejes de verme y comiences a observarme, que empieces a notar mis detalles, el significado de mis miradas, de mis sonrisas.
Te pido que dejes de mirarme a los ojos y decir que son hermosos, y que empieces a observarlos y notar cuando estoy triste, cuando estoy feliz.
Te pido que dejes de mirar mis labios y que empieces a observarlos, y notar cuando hay en ellos palabras que mueren por salir.
Te pido que dejes de mirar mis manos y decirme que te encantan, y empieces a observarme y darte cuenta de cuando se mueren por acariciarte.
Te pido que dejes de mirarme y decirme que te agrado, y empieces  a observarme y notar que muero por ti


Haidelis Montero